Desde que nos mudamos, hace dos años, a nuestra actual comunidad de vecinos hemos conocido a vecinos divertidos, vecinos piscineros, vecinos intermitentes, vecinos desconocidos y vecinos que son amigos.
La mayoría de vecinos tenemos en común nuestro gusto por la piscina y por ello, desde el año pasado hemos comenzado una actividad veraniega en la que estamos involucrados: la fiesta de apertura y la fiesta de fin de verano, en la que cada vecino baja un plato cocinado y lo comparte con los demás vecinos.
El año pasado nuestro plato estrella fue la tortilla de patata y, tras su éxito, este año repetimos pero con una presentación más original y festiva gracias a unos platos de cartón y unos simpáticos pinchos de Fiesta Fácil:
Este aperitivo va precedido de una gincana o premio Grand Prix del Verano en el que vecinas competimos contra vecinos haciendo distintos juegos mientras los menos osados apuntan las puntuaciones para nombrar un equipo ganador.
Al fin y al cabo, esta actividad, que promete convertirse en tradición, es una simple excusa para celebrar el verano en nuestra comunidad y conocer a los nuevos inquilinos.


Qué suerte y qué envidia!!
ResponderEliminarnosotros ahora no tenemos piscina y la echo mucho de menos!
Seguro que lo pasastéis de miedo!
Un beso
Laura
Qué comunidad de vecinos más bien avenida, ¿no?, desde luego esto no es lo habitual, así que difrutadlo en la piscina, en la cocina, y donde os pille. Besos, y felices baños.
ResponderEliminarMuy chulo, aunque yo no soy partidaria de ese tipo de relaciones con los vecinos, mi larga experiencia de años me ha demostrado que suelen acabar mal.
ResponderEliminarLo de la fiesta está muy chulo pero mejor con amigos o con familia, los vecinos cada uno en su casa y mejor
Un saludo
Inés.
Pues nada, a disfrutar de los vecinos y del veranito...
ResponderEliminarEn nuestra comunidad que también hay piscina no tenemos tan buen rollo como en la tuya...no sé que es mejor la verdad, en fin, que me alegro de que lo pasases bomba!!
Un saludito!!