#DesafioCeys: DIY Candelabro de Cobre

Llevo un tiempo observando el uso del cobre en objetos decorativos y joyas, y después de visitar CasaDecor 2015 me llamó la atención los candelabros de Lab&Deco que vi en la tienda de la exposición, y pensé que sería muy fácil de realizar con los materiales adecuados. Por eso cuando desde HandBox me retaron con el #DesafíoCeys, supe que era el momento de hacer este DIY.


Los materiales que he utilizado son un tubo de cobre (aunque también puedes hacerlo con un cilindro de madera), codos y adaptadores de cobre, pintura esmaltada, laca zapón, pegamento Ceys, lija de lana y pinceles.

En primer lugar, cortamos los tubos a la medida deseada con un cortador de tubos metálicos.



Una vez que tenemos todos los tubos cortados, limamos los cantos para evitar arañazos mientras trabajamos cada pieza.


Cogemos los codos y adaptadores y los pintamos con pintura esmaltada. Si lo prefieres, en lugar de los codos, puedes pintar los tubos para conseguir un efecto más vistoso. Después, dejamos secar el tiempo recomendado.


Sobre el cobre que no pintes, aplícale una mano de laca zapón, así evitarás que el metal se oscurezca con el tacto o el aire. Para aplicar este producto deberás limpiar antes la superficie de cobre con una lija de lana, después pasar un paño seco -para eliminar las pelusas que deja esta lija- y acto seguido aplicar la laca zapón.



Cuando estén secas todas todas las piezas, las pegamos entre sí. Yo he utilizado Ceys TRIAction porque con unas gotitas es muy efectivo y sirve para pegar metal. Además, es muy fácil de aplicar, seca en dos horas y tiene una adhesión muy resistente.



Después de 2 horas de secado, ya puedes disfrutar de una velada romántica, una copa de vino a la luz de las velas, o una taza de café con tu nuevo candelabro.


Una vez hecho, se me ha ocurrido una mejora, que en las próximas semanas te contaré, ya que aparte de útil es muy práctica para decorar en las diferentes estaciones del año, ¿se te ocurre cuál puede ser? Pronto te sacaré de dudas.

Maceta con cara pintada

Este verano me ha dado por los DIY sencillos, y es que a pesar de no tener rmucho tiempo, lo que sí tenía era un montón de ganas de hacer alguna manualidad, y cuando la semana pasada levanté la vista y vi que mi última planta adquirida se me había secado con este calor sofocante, pensé que era hora de darle un lavado de cara a la maceta y hacerme con una planta artificial para no sufrir más pérdidas.


Cogí la maceta de terracota, la limpié y comencé a aplicarle chalk paint de Pinturas La Pajarita con un pincel de esponja. Aunque nunca había utilizado la chalkpaint -sí, lo sé, hace meses (o años) que debería haberlo hecho, pero es de las cosas que vas dejando, dejando...- y me resultó tan cómoda como todos cuentan.


Una vez seca, empecé a decorar la maceta tomando como referencia esta maceta de Make Your Day, y que tenía guardada en uno de mis paneles de Pinterest.



Con pintura acrílica pinté la cara en la maceta, y después de seca, le apliqué barniz -porque aunque sé que con la chalk paint se debe aplicar cera de acabado, yo no tenía y como soy doña nervios-prisas quería tenerla lista ya.


Y después de este DIY, nota mental: nada de plantas naturales pequeñas, a menos que quiera cambiar esta cara por una de terror...

Pizza de verano con base de sandía

Hace semanas que disfrutamos de las tardes de la piscina, pero hasta ayer no hicimos nuestra primera cena piscinera en ella, y para la ocasión me apatecía hacer algo sencillo y divertido. 

Aprovechando que mi amiga Vero me trajo una deliciosa sandía de su pueblo -no os podéis imaginar lo bien que huele y sabe-, pensé que sería buena idea hacer algo especial con ella.


Lo primero que se me ocurrió fue hacer unos mojitos de sandía, pero preferí dejar esa idea para el fin de semana, así que después de mirar algunas ideas en Pinterest, ¡la encontré!


Una pizza de verano con base de sandía y piezas de fruta como ingredientes extra. Lo ideal es hacerse con una sandía sin pepitas pero yo me empeñé en que tenía que ser ésta la que utilizaría. 

Los pasos, no merece la pena ni decirlos, porque te los puedes imaginar: cortas y decoras con tu fruta preferida. Yo he utilizado melocotón, kiwi y franbuesas. He visto que hay gente incluso que le echa coco rallado, para simular peso rallado.


Y el resultado, además de vistoso, y de llevar poco tiempo de preparación,  -si no lo sabes, yo paso por la cocina de puntillas- está buenísima y es muy refrescante.

Si me animo con el mojito de sandía este fin de semana, te lo contaré en unos días.

¡Feliz verano!

Colocar pared de ladrillo con plaquetas decorativas

No recuerdo los años que llevo queriendo tener una pared de ladrillo. Y con la excusa de dar un aire moderno a la sala de reuniones de nuestro estudio, pensé que era el momento de cumplir con uno de mis deseos bricolajeros.


Antes de realizar este cambio en nuestro estudio, empezamos haciendo apaños menores como montar una estantería para separar los dos ambientes (zona de trabajo y zona de reuniones), colocar unos adhesivos para evitar las rozaduras de las sillas en la pared, instalar una televisión que permitiera la conexión con ordenadores, etc.

Pero poco a poco vamos creciendo y tenemos nuevas necesidades y comodidades que no podíamos seguir alargando más, y esta pequeña obra es lo que necesitábamos para implicarnos todo el equipo y crear algo no digital que hiciera más personal y nuestro, nuestro negocio.



Y aunque no lo creas, sin grandes conocimientos -pero mucha predisposición- es bastante sencillo construir una pared de ladrillo decorativo.

Los materiales que nosotros hemos utilizado para ello, han sido unas plaquetas decorativas de Leroy Merlin con la textura y relieve que queríamos, Pegolán, pasta adhesiva, para fijar las plaquetas a la pared, un saco de mortero de juntas, para rematar el resultado final, unas luces con bombillas de tipo Edison, que compré en Sostrene Grene -ya te conté que tenía muchísimas ganas de tener las bombillas de moda-, y unas letras de madera con el nombre de nuestra empresa para decorar la pared.

Los pasos que seguimos fue, en primer lugar retirar los muebles y el televisor. Forrar el suelo con bolsas de basura y empezar a picar la pared. Es importante este paso, en paredes lisas y con varias manos de pintura, para tener una mayor zona de agarre. Para ello utilizamos un martillo de cola -de esos que tienen la parte trasera para sacar los clavos-.



Después, pasamos un paño un poco húmedo por la pared y nos fuimos organizando para terminar la pared en un tiempo récord.

Mientras unos tomaban medidas para cortar las plaquetas para cuadrarlas con las esquinas de la pared -con una sierra y unas tenazas se puede cortar sin muchas complicaciones-, otros cargaban cada plaqueta con el Pegolán, y yo iba colocando la plaqueta en su lugar. Para ello, colocamos unos listones de madera horizontales, para tener siempre la misma separación entre filas de ladrillos, y una cuña vertical entre cada plaqueta, para mantener la separación.

Para pegar la plaqueta, basta con cargarla de Pegolán en el extremo interior, colocarla en la pared y darle unos golpes para que la pasta adhesiva se distribuya de manera uniforme.

Otro truco útil para realizar estos trabajos, es poder hacerlo sentado, así los riñones y la espalda no se resienten con tanto trajín. Nosotros como no teníamos taburetes, optamos por sentarnos en las cajas de la plaquetas que no estábamos utilizando.


Una vez seco el Pegolán y estando las plaquetas perfectamente adheridas -tarda aproximadamente una hora en secar- se puede aplicar el mortero de juntas para disimular errores y dejar el trabajo más pulido. Con un poco de mejunje y una brocha se puede aplicar cómodamente

Unos minutos más tarde, puedes pasar una esponja con agua para eliminar el exceso de mortero que haya podido caer sobre las plaquetas.


Después, retiramos las bolsas, limpiamos y empezamos a colocar la mesa, las sillas, la televisión, las bombillas y el cartel con el nombre de nuestra empresa que encargamos a La Letrería




Y así, en una mañana -sin parar de trabajar- fue cómo rediseñamos nuestra sala de reuniones.

¿Qué te parece el cambio?